Productos
Products
La mayoría de las
empresas se definen con orientación producto y no con orientación mercado. Así,
podemos escuchar. Somos “fabricantes de coches”, “fabricantes de refrescos”,
etcétera. Theodore Levitt, antiguo miembro de la Escuela de Negocios de
Harvard, viene advirtiendo desde hace años, del peligro de centrarse en el
producto físico y omitir la necesidad subyacente. Levitt acusó al sector del
ferrocarril de actuar con “miopía de marketing”, al no considerarse como una
empresa dedicada al transporte y, en consecuencia, no considerar la competencia
de caminones o aviones. Las empresas del acero no prestaron suficiente atención
al impacto que ocasionaría el plástico y el aluminio, ya que se consideraban
empresas dedicadas al acero, y no empresas de materiales. Coca-Cola omitió el
desarrollo de bebidas con sabor a fruta, saludables y energéticas. Sin embargo,
embotelló el agua al entender que su producto es “quitar la sed”.
¿Cómo deciden las
empresas lo que van a ofrecer al mercado? Existen cuatro formas de abordar este
tema:
1.- Vender algo que ya
existe
2.- Crear aquello que
alguien demanda
3.- Anticiparse a algo
que se demandará en el futuro.
4.- Crear algo que nadie
demanda, en la actualidad, pero que satisfará plenamente a los futuros
compradores.
La última estrategia
implica un riesgo mucho más alto, pero también la posibilidad de obtener un
mayor beneficio.
Kotler recomienda no
vender sólo un producto; sino vender una experiencia. Harley Davidson vende
algo más que simplemente motos. Vende una experiencia como propietario.Tienen
comunidades de socios. Organizan viajes de aventura. Venden un estilo de vida.
El “producto total” excede con creces la mera motocicleta.
Kotler recomienda ayudar
al comprador a usar el producto. Explíquele su funcionamiento, cómo usarlo de
una forma segura, cómo alargar la vida del producto. Si pago 30.000 euros por
un coche, me gusta comprarlo a una compañía que me ayude a obgtener el máximo
rendimiento en el uso del mismo. Carl
Sewel preconizó este mensaje en su libro (con Paul Brown), Customers for Life. No sólo vendían
coches, sino que asumían también la responsabilidad de repararlos, limpiarlos,
financiación, etcétera.
Cuesta más construir y
vender malos productos que buenos. Bruce Henderson, expresidente del Boston
Consulting Group comentaba: “La mayoría de los productos, en la mayoría de las
empresas, son trampas en efectivo… No sólo no ofrecen valor, sino que suponen
un continuo drenaje de los recursos corporativos”. En economías lentas, en
particular, las empresas tienen que concentrar sus inversiones en un reducido
grupo de marcas, concretamente las que se puedan vender a precios elevados,
gusten a clientes leales, consigan una alta cuota de mercado, y sean
utilizables para categorías relacionadas. Unilever decidió pasar de 1.600
marcas a 400, concentrando en éstas su enorme presupuesto de publicidad y
promoción.
Demasiadas empresas
tienen una cartera de productos muy mal construida. Kotler aconseja que una
empresa participe en varios segmentos del mercado que pretenda dominar. El
papel principal de Marriott en el mercado de los hoteles está basado en su
empleo de marcas comerciales, de diferentes precios, desde Fairmont, a
Courtyard, Marriott o Ritz-Carlton. Kraft conquistó el mercado de pizzas
congeladas creando cuatro marcas. La marca Jack se dirige al sector de precios
bajos; la marca Original Tombstone compite con las marcas de pizzas congeladas
de precio medio; DiGiornos compite en calidad con pizzas para entregar recién
hechas; por último, California Pizza Kitchen se dirige a la parte alta del
mercado, y su precio es de tres veces el de las marcas más baratas.
Por otra parte, no
siempre el mejor producto consigue conquistar el mercado. Muchos usuarios
consideran que el software de Apple es mejor que el de Microsoft. Sin embargo,
Microsoft es el dueño del mercado. Betamax de Sony ofrecía mejor calidad de
grabación que VHS de Matsushita, pero VHS fue quien ganó. A veces quien gana es
quien realiza mejor la comercialización y no quien tiene el mejor producto. El
profesor Theodore Levitt de Harvard observó: “Un producto no es un producto a no
ser que se venda. De otra forma es simplemente una pieza de museo”.
Conceptos relacionados:
Marketing mix, 4 Ps,
Preguntas de comprensión:
¿Cómo
Carl Sewell y Paul B.
Brown, Customers for Life: How to Turn
That One-Time Buyer into a Lifetime customer,
New York, Doubleday, 1990.
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