miércoles, 30 de octubre de 2013

Relaciones públicas, según K otler

Relaciones Públicas
Public Relations

Kotler espera que las compañías comiencen a trasvasar parte de su inversión en publicidad al campo de las relaciones públicas. En su opinión, la publicidad está perdiendo algunas de las cualidades que tenía antes. Es difícil alcanzar la audiencia masiva debido a la fragmentación de la audiencia. Los anuncios televisivos cada vez son más cortos; salen todos a la vez; cada vez se distinguen menos unos de otros; y para colmo, los consumidores hacen zapping. Y el mayor problema es que la publicidad no inspira credibilidad. El público sabe que los anuncios exageran y son interesados. Lo mejor de la publicidad es que suele ser entretenida y divertida; lo peor, es que puede llegar a ser deshonesta y entrometida.

Las empresas gastan más de la cuenta en publicidad y menos en relaciones públicas. La razón: nueve de cada diez empresas de relaciones públicas pertenecen a una firma publicitaria. Las agencias publicitarias sacan más dinero colocando anuncios que con las relaciones públicas. Por tanto no quieren que las relaciones públicas se entrometan.

Las campañas publicitarias tienen la ventaja de que están más controladas que las relaciones públicas. Para que aparezcan los anuncios en un momento determinado se compran espacios en los medios de comunicación. El cliente aprueba los anuncios y aparecen tal y como fueron diseñados. Las relaciones públicas, en cambio son algo por lo que rezas más que algo por lo que pagas. Esperas que Oprah Winfrey, cuando presente su club del libro, nomine el tuyo como el más leído del mes en Estados Unidos. Eseras que Morley Safer dedique un segmento de 60 minutos sobre por qué el vino tinto mantiene a los europeos sanos aunque no paren de comer quesos y aceites.

Construir una nueva marca mediante las relaciones públicas lleva mucho más tiempo y creatividad, pero al final el resultado es mejor que el que consigue un anuncio “bomba”. Las relaciones públicas consiten en toda una bolsa de herramientas para conseguir la atención y crear “valor del que hablar”. Para un mejor recuerdo Kotler denomina a estas herramientas con el acrónimo de PENCILS:

Publications
Publicaciones
Events
Eventos
News
Noticias
Community affairs
Asuntos sociales
Identity Media
Identidad con los medios
Lobbying
Grupos de presión
Social investments
Inversiones sociales


La mayoría de nosotros ha oído hablar de Palm, Amazon, EBay, The Body Shop, Blackberry, Beanie Babies, Viagra y Nokia, no a través de la publicidad sino a través de historias que se cuentan en las noticias. Comenzamos a saber de estos productos a través de amigos, y nosotros se lo contamos a otros amigos. Y escuchar cosas de otros tiene mucho más peso que leer un anuncio sobre un producto.

Una empresa que planea crear una nueva marca tiene que crear un murmullo, y ese murmullo se cnsigue a través de las relaciones públicas. La campaña de relaciones públicas suele costar mucho menos y su efecto suele durar más en el tiempo. Al y Laura Ries, en su libro La caída de la publicidad y el auge de las relaciones públicas, argumentan persuasivamente que a la hora de lanzar un nuevo producto, es mejor comenzar con las relaciones públicas y no con la publicidad.* Esto es justo lo contrario a lo que piensan la mayoría de empresas cuando lanzan un producto nuevo.

Bibliografía:


Al y Laura Ries, La caída de la pubicidad y el auge de las relaciones públicas, Madrid, Empresa Activa, 2003.

Público objetivo

Público Objetivo

Target Markets

La época en la cual las compañías se enfocaban hacia el mercado masivo está llegando a su fin. Alguien dijo: “Practicar el marketing masivo equivale a poner el producto en el mercado, ir a misa el domingo y rezar para que alguien lo compre”.

La práctica del marketing masivo requiere desarrollar una fotografía del cliente promedio, pero los promedios son engañosos. si tienes un pie en agua hirviendo y el otro en agua helada, como promedio vas a estar a disgusto. Si tu objetivo es el promedio, perderás.

Hoy en día, muchas compañías están intentando vender productos y servicios a “mercados de empresa de pequeña dimensión”. Y contratan una agencia de publicidad para que desarrolle una campaña de marketing masivo dirigida a los pequeños negocios, con  poco éxito. Sería mejor dirigirse a una industria o profesión específica y darse a conocer a través de alguien reconocido y apreciado en dicha industria o profesión. Intuit INC vende sus programas de software para los pequeños negocios, no directamente, sino dando una comisión a todos los contables que recomiendan su programa.

Su compañía no permanecerá en ningún mercado donde no pueda ser la mejor. John Bogle, fundador de Vanguard Mutual Fund Company, dijo: “Nunca quisimos ser los de mayor tamaño, sólo los mejores”.


Para Kotler, a  la hora de escoger un público objetivo, recuerde: es más fácil vender a gente con dinero que a gente sin dinero. Trate de vender a los usuarios, no a los compradores.

Publicidad

Publicidad
Advertising

La mayoría de las personas mantienen una relación de amor/odio con la publicidad. Así, Kotler, nos comenta que disfruta viendo los nuevos anuncios de publicidad del vodka Absolut: ¿Dónde esconderán la famosa botella? Y le encanta el humor de la publicidad británica y la calidad de los anuncios franceses. Incluso, comenta que se le quedan grabadas en la mente las melodías y los estribillos de algunos anuncios. Sin embargo, no le gusta la mayor parte de la pubicidad. De hecho, la ignora activamente. Interrumpe mis procesos mentales, comenta. Algunos anuncios llegan incluso a irritarme.

Los mejores anuncios no sólo son creativos sino que, además, venden. La creatividad por sí misma no basta. La publicidad es algo más que un arte. Pero, que tenga arte, ayuda. Willian Bernbach, antiguo presidente de Doyle, Dane & Bernbach, decía: “Los hechos no son suficientes… No olvidemos que Shakespeare utilizaba tramas muy manidas y, sin embargo, su mensaje llegaba a través de una gran ejecución”.

No es menos cierto que, incluso los anuncios brillantes, deben ser renovados o pasarán de moda. Coca-Cola no puede mantener permanentemente eslóganes como “The Real Thing”, “Coke is it”, o “Id’d Like to Teach the World to Sing”. El desgaste de la publicidad es un hecho.

Los líderes publicitarios no coinciden en la forma de crear una campaña de publicidad efectiva. Rosser Reeves, de la agencia publicitaria Ted Bates & Company, defiende la idea de unir la marca a un beneficio único. Tal fue el caso de la asociación de la marca “R-O-L-A-D-I-S” con la palabra “RELIEF”. Leo Burnett prefiere crear un carácter, un símbolo que exprese los beneficios o personalidad del producto: El gigante verde, el vaquero de Marlboro, y muchas otras personalidades míticas. La agencia Doyle, Dane & Bernbach favorece el desarrollo de historias narrativas, con episodios centrados en el problema y en su solución. Así, los anuncios de Federal Express muestran a una persona preocupada por la llegada a tiempo de un envío, y observa cómo el sistema de seguimiento desarrollado por FedEx le confirma el cumplimiento de sus expectativas.

El objetivo de la publicidad no es subrayar hechos sobre el producto sino más bien comunicar una solución a un problema o un sueño. Conviene dirigir la publicidad a las aspiraciones de los clientes. Esto es lo que hacen marcas como Ferrari, Tiffany, Gucci y Ferragamo. El automóvil Ferrare promueve la entrega de tres sueños: reconocimiento social, libertad y heroísmo. Merece la pena citar la observacion de Charles Revson, fundador de Revlon: “En la factoría hacemos barras de lavios. En nuestra publicidad vendemos esperanza”. *

Ahora bien, las promesas de cumplimiento de sueños despiertan sospechas de la bondad de la publicidad. Muchas personas no creen que la elección de un determinado coche o perfume les hará más atractivos o interesantes. Stephen Leacock, humorista y educador mantiene una visión cínica de la publicidad: “La publicidad se puede describir como la ciencia de arrestar a la inteligencia humana el tiempo suficiente para obtener dinero de ella”.

El objetivo más frecuente de la publicidad es crear notoriedad. Sin embargo, en ocasiones, el objetivo se centra en conseguir un mejor conocimiento del producto; con frecuencia, en desarrollar la preferencia hacia la marca; y, en alguna ocasión, en provocar la compra.* La publicidad por sí misma no puede desarrollar todo el trabajo. Se necesita la ayuda de herramientas como la promoción de ventas para provocar la venta. Los vendedores necesitarán desarrollar los beneficios de la oferta para poder cerrar la venta.

Y, lo que es peor, muchos anuncios no son especialmente creativos. La mayoría de ellos ni se recuerda. Veamos el caso de los anuncios de automóviles. El anuncio típico muestra un nuevo coche que se desliza a 160 km/hora subiendo un puerto de montaña. Pero no existen montañas en Chicago, y además la velocidad límite es de 100 km/hora. Y todavía más importante: no puedo recordar la marca del coche anunciado. Conclusión: la mayoría de los anuncios derrochan el dinero de las compañías y nuestro tiempo.

La mayoría de las agencias culpan de la falta de creatividad s sus propios clientes. Sabiamente, los clientes piden a las agencias tres anuncios, más o menos arriesgados. Pero al final, el cliente suele escoger el menos arriesgado. Así pues, el cliente tiene su parte de responsabilidad a la hora de matar a la buena publicidad.

Antes de decidir un presupuesto publicitario las empresas haría bien en hacerse esta pregunta: ¿Cómo conseguiremos clientes más satisfechos, invirtiendo en publicidad o dedicando el mismo dinero a la mejora del producto, de nuestro servicio o de las experiencias de los clientes?  A Kotler le gustaría que las empresas emplearan más tiempo y dinero en el diseño de un producto excepcional, y menos en intentar manipular las percepciones de los clientes a través de costosas campañas publicitarias. Cuanto mejor sea el producto, menos habrá que invertir en publicidad. La mejor publicidad es la que hacen los clientes satisfechos.

Cuanto mayor sea el nivel de lealtad de sus clientes menos tendrá que gastar en publicidad. En primer lugar, la mayor parte de los clientes volverá a comprar sin que usted tenga que anunciarse. En segundo lugar, debido a su alto nivel de satisfacción, la mayor parte de los clientes realizarán la publicidad por usted. Además, la publicidad atrae, con frecuencia, a consumidores que buscan gangas.

Existen muchas personas que les encanta la publicidad, con independencia de que funcione o no. El doctor Stuart Henderson Britt cree apasionadamente en la publicidad: “Hacer negocios sin publicidad es como hacer guiños a una mujer en la oscuridad. Tu sabes lo que estás haciendo, pero nadie más lo sabe”.

El mantra de una agencia de publicidad reza así:”Acostarse temprano, levantarse pronto, trabajar en el infierno, haga publicidad”.

Sin embargo, sigue recomendando:”Haga buena publicidad, no mala publicidad”. David Ogilvy advertía: “Nunca escriba un anuncio que no le gustaría que lo leyera su propia familia. Si no le gustaría mentir a su mujer no mienta a la mía”.*

Ogilvy critica a los publicitarios que buscan premios y no ventas. “El negocio de la publicidad… se frena por las personas que la crean pero que no saben cómo vender, que no han vendido en su vida… que desacreditan la tarea de la venta, y cuya misión en la vida es mostrar lo listos que son, y que engatusan a sus clientes para que les den dinero con el cual muestren su ingenio y originalidad”*

Quienes aman la publicidad pueden ilustrar muchos casos en los que ésta funcionó de manera brillante: Marlboro, vodka Absolut, automóviles Volvo. La publicidad funcionó también en algunos casos como los siguientes:

-          Una empresa hizo publicidad de sistemas de seguridad. Al día siguiente la empresa sufrió un robo.
-          Si usted piensa que la publicidad no merece la pena, sabemos que existen en Colorado 25 montañas más altas que el Pikes Peak. ¿Puede nombrar una sola de ellas?

Aquellos que no tienen demasiada confianza en la publicidad les gusta citar a John Wanamaker: “Sé que la mitad del dinero que invierto en publicidad se malgasta; pero nunca sé a qué mitad corresponde”.

¿Cómo desarrollar una campaña publicitaria? Hay que tomar cinco tipos de decisiones, en lo que se conoce como las cinco emes de la publicidad (mission, message, media, money, measurement): misión, mensaje, medios, dinero y medición de la eficacia.

La misión de la publicidad es una de estas cuatro: informar, persuadir, recordar, o reafirmar una decisión de compra ya tomada. Si se trata de un nuevo producto, la función de la publicidad será informar y/o persuadir. Si hablamos de un producto ya conocido, como Coca-Cola, la misión de la publicidad será recordar. Dado que tras la compra de un producto surge una cierta inseguridad, la misión de algunos anuncios se centra en reafirmar la idoneidad de la decisión de compra del cliente.


El mensaje debe comunicar el valor distintivo de la marca en todas sus palabras e imágenes. Todo mensaje debería ser testado, en el público objetivo al que se dirige, utilizando seis tipos de preguntas:

--..--
Test para validar el mensaje de un anuncio
  1. ¿Cuál es el principal mensaje que usted percibe de este anuncio?
  2. ¿Qué cree usted que el publicitario quiere que conozca, crea o haga?
  3. ¿En qué medida influenciará este anuncio para que usted lleve a cabo la acción pretendida por el publicitario?
  4. ¿Qué destacaría como positivo y negativo de este anuncio?
  5. ¿Cómo le hace sentir este anuncio?
¿Cuál es el mejor medio para transmitirle este mensaje, en qué medio es más probable que usted lo reconozca y le preste atención?
--..--
El medio se escoge de acuerdo con su capacidad para alcanzar al público objetivo de la forma más efectiva (minimizar el coste por impacto). Además de los medios clásicos como el periódico, revistas, radio, televisión, están apareciendo otros nuevos como la publicidad a través de Internet, en el punto de venta, en ascensores de rascacielos, o en baños. La elección del medio se está convirtiendo en un reto importante.

Las empresas trabajan con el departamento de medios de la agencia publicitaria para definir el alcance, frecuencia e impacto que desean conseguir con su campaña de publicidad. Supongamos que usted desea que su campaña de publicidad llegue al 60 por ciento de su público objetivo, un millón de personas, al menos con una exposición. Esto supone conseguir 600.000 exposiciones. Pero usted también desea que, como promedio, las personas vean tres veces el anuncio durante la campaña. Esto supone 1.800.000 exposiciones. Ahora bien, para conseguir que una persona vea el anuncio tres veces hay que pasarlo seis. Así pues, necesitamos contratar 3.600.000 exposiciones. Supongamos también que deseamos utilizar un medio de gran impacto y que éste cuesta 20 euros por cada 1.000 exposiciones. Partiendo de estos supuestos el coste de la campaña sería de  72.000 euros (20 euros x 3.600.000 / 1.000). Hay que caer en la cuenta de que la empresa podría utilizar el mismo presupuesto para llegar a más personas con menos frecuencia, o para llegar a más personas a través de medios de menor impacto. Así pues, existen distintas posibilidades de alcance, frecuencia e impacto.

El siguiente punto es el presupuesto. El presupuesto de publicidad se calcula teniendo en cuenta las decisiones de alcance, frecuencia e impacto. El presupuesto debe considerar también que la empresa tiene que pagar la producción del anuncio y otros costes.

Una de las tendencias bienvenida es que las empresas paguen a las agencias teniendo en cuenta los resultados obtenidos. Esto resulta razonable, en tanto en cuanto las agencias reclaman que sus campañas creativas de publicidad incrementan las ventas de las empresas. Consecuentemente, estaría bien pagar a la agencia un 18 por ciento de comisión si las ventas suben, un 15 por ciento si las ventas se mantienen y un 13 por ciento si las ventas bajan. Por supuesto, la agencia mantendrá que son otras las fuerzas que han causado el descenso de las ventas, e incluso que tal descenso habría sido mayor si no se hubiera realizado la campaña.

Hablemos ahora de la valoración de la eficacia de la publicidad. La realización de las campañas requiere de mediciones previas y posteriores a su exposición. Se puede medir la efectividad de la comunicación de los anuncios valorando su nivel de recuerdo, reconocimiento o persuasión. Los estudios posteriores a la campaña tratan de medir el impacto de la publicidad sobre las ventas. Esto es difícil de realizar, particularmente en el caso de la publicidad de imagen.

Por ejemplo, ¿cómo puede la empresa Coca-Cola medir el impacto de un anuncio de una botella de Coca-Cola, ubicado en la contraportada de una revista, y que le ha costado 70.000 euros? Si el beneficio por cada botella es de 0,10 euros, la empresa tendrá que vender 70.000 botellas adicionales para cubrir los 70.000 euros de coste de la campaña de publicidad. En opinión de Kotler, no cree que dicho anuncio sea capaz de vender 700.000 botellas adicionales.

Las empresas deben, por supuesto, tratar de estimar los resultados de cada medio y vehículo publicitario. Si se estima que las promociones en la red aportan más clientes que los anuncios tradicionales en televisión, deberán invertir su presupuesto en el primer medio. No mantenga una distribución fija de su presupuesto publicitario. Invierta su presupuesto en los medios que le produzcan mejor respuesta.

Una cosa es cierta: Lo que se invierte en publicidad se malgasta cuando se dedica a productos de calidad inferior o no suficientemente diferenciados. Pepsi Cola invirtió 100  milones de dólares para lanzar la marca Pepsi One y fracasó estrepitosamente. De hecho, la forma más rápida de matar un mal producto es invertir en su publicidad. El mercado lo probará con más rapidez y contará a otras personas su mala calidad o su irrelevancia.

¿Cuánto habría que invertir en publicidad? Si uno invierte demasiado poco, resulta que invierte demasiado, porque nadie percibe la existencia del anuncio. Invertir un millón de dólares en publicidad televisiva apenas tendrá notoriedad en Estados Unidos. Por otra parte, si uno invierte demasiado, los beneficios descenderán. La mayoría de las agencias animan sus clientes a que realicen inversiones gigantescas, y si bien consiguen que la pubicvidad sea reconocida, rara vez consiguen aumentar las ventas.

Resulta difícil medir algo que no se puede medir. Stan Rapp y Thomas Collins pusieron el dedo en la llaga de su libro Maximarketing. “Llamamos la atención sobre el hecho de que la investigación, con frecuencia, se centra en medir cosas irrelevantes, entre las que se incluyen las opiniones de la gente sobre la publicidad, o sus recuerdos, en lugar de valorar las tendencias que se derivan de la misma”. *

¿Disminuirá en el futuro la influencia y uso de la publicidad masiva? Kotler cree que sí. Las personas prestan cada vez menos atención a la publicidad. Uno de sus mayores usuarios, Sergio Zyman, ex vicepresidente de Coca-Cola, dijo: “Como ustedes saben, la publicidad está muerta”. Después, definió así la publicidad: “La publiidad es bastante más que los anuncios de televisión: incluye la gestión de marca, el envase, la contratación de personas relevantes, el patrocinio, relaciones públicas, servicio al cliente, la forma en la que la secretaria responde al teléfono” * En realidad, según Kotler, lo que está definiendo es el término marketing.

Una de las mayores limitaciones de la publicidad es que constituye un monólogo. Resulta obvio que la mayor parte de los anuncios no incluyen un número telefónico o una dirección de correo electrónico que permita participar a los clientes. ¡Qué gran oportunidad pierden las empresas de recibir respuestas de los clientes! El consultor especialista en mercados Regis McKenna observaba: “Estamos asistiendo a la obsolescencia de la publicidad. El nuevo marketing requiere obtener respuestas de los clientes; éste es el principal elemento que se echa en falta en el monólogo publicitario”. *
Bibliografía:

Rolf Jensen, The Dream Society: How the Coming Shift from Information to Imagination will Transform Your Business, New York, McGraw-Hill, 1999.

David Ogilvy, Confesiones de un publicitario, Vilassar de Mar, Oikos-Tau, 1990.

Stan Rapp y Thomas L. Collins, Maximarketing, Madrid, McGraw-Hill, 1994.

Sergio Zyman, El final del marketing que conocemos, Barcelona, Granica, 1999.

Conceptos relacionados:



- Véase cuadro de objetivos en publicidad, de Lavidge y Steiner
y de E. Ortega

Promoción de ventas

Promociones de ventas

Sales Promotion

Las promociones de ventas se refieren a los incentivos y recompensas que se dan a los clientes por comprar ahora en vez de luego. Mientras que la publicidad es un instrumento de largo plazo para modificar la actitud del mercado hacia una marca, las promociones de ventas son un instrumento del corto plazo para desencadenar acciones de compra. No es de extrañar que los gerentes de marca cada vez confíen más en las promociones de ventas, especialmente cuando tienen que cumplir sus cuotas de ventas. ¡Las promociones de ventas funcionan! Y también dan lugar a una respuesta más rápida y mensurable que la que consigue la publicidad. Hoy en día, el  ratio entre publicidad y promociones de ventas puede estar en un 30-70, lo contrario de lo que solía ser.

El aumento de las promociones de ventas es un reflejo de que las empresas dan más prioridad a las ventas actuales que a la construcción de una marca en el largo plazo. Es una vuelta al marketing transaccional dejando un poco de lado el marketing de relaciones.

Las promociones de ventas se pueden dirigir a distribuidores, consumidores y a la fuerza de ventas. Los distribuidores trabajarán más duro si se les ofrecen más descuentos, ayudas para su publicidad y merchandising, así como regalos. Los consumidores comprarán más si se les incentiva con cupones, descuentos, ofertas 2 x 1, primas, regalos, concursos, demostraciones de producto y garantías. La fuerza de ventas actuará con más vigor si se la motiva con concursos que permiten el alto rendimiento.

Debido a la gran variedad de herramientas de promoción de ventas existentes los responsables del marketing necesitan experiencia para saber cuál usar. Algunas grandes empresas tienen especialistas en promociones de ventas que pueden aconsejar a los gerentes de marca. La empresa también puede contratar los servicios de una agencia especialista en promociones de ventas. La principal necesidad no es sólo utilizar las promociones de ventas, sino revisar y guardar los resultados para que la empresa pueda mejorar la eficiencia de sus promociones con el tiempo.

Aunque la mayoría de las promociones aumentan las ventas, muchas pierden dinero. Un analista estimó que sólo el 17 por ciento de cierto grupo de promociones de ventgas son rentables. Esto sucede cuando la promoción de ventas atrae a nuevos consumidores que prueban el producto y les gusta más que la marca que compraban anteriormente. Pero muchas promociones solamente atraen a consumidores que cambian fácilmente de marca en busca de un precio más bajo, y que normalmente abandonan una marca cuando otra está en promoción. Es raro que una promoción de ventas tiente a los consumidores que son fieles a otras marcas.

Por tanto, las promociones de ventas funcionan peor en mercados donde hay una gran similitud de marcas. Tienden a atraer a consumidores que cambian de marca en cuanto ven otra a menor precio o en oferta, y que nunca serán fieles a una marca determinada. Es mejor usar las promociones en mercados donde la similitud entre las marcas es menor y en los que los consumidores encuentran que su producto y sus características les gustan más que el que compraban anteriormente.

Las marcas más débiles y con menor cuota de mercado tienden a utilizar más las promociones que las fuertes. Las marcas con menor cuota tienen pocos recursos para gastar en publicidad y por un coste pequeño pueden conseguir que la gente, al menos, pruebe su producto.

No se debe abusar de las promociones de ventas. Constantes rebajas en los precios, cupones y primas pueden devaluar la marca en la mente de los consumidores. Y puede llevar a que los consumidores esperen a la próxima promoción, en vez de comprar ahora.

Las empresas se ven obligadas por los comercios a usar las promociones más a menudo de lo que les gustaría. Los comercios demandan descuentos y ayudas como condición para poner el producto en la estantería. Los comercios pueden también realizar sus propias promociones a los consumidores. Muchas compañías no tienen más remedio que cumplir.

Son preferibles las promociones que estén en línea o enriquezcan la imagen de su marca y que además añadan algún valor. Intente utilizar las promociones junto con la publicidad. La publicidad explica al consumidor por qué debería comprar el producto y las promociones de ventas incentivan a hacerlo. Cuando se usan ambas a la vez, se consiguen mejores resultados.
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Conceptos relacionados: Marketing mix, 4 Ps,

Preguntas de comprensión: ¿Cómo





Carl Sewell y Paul B. Brown, Customers for Life: How to Turn That One-Time Buyer into a Lifetime customer,   New York, Doubleday, 1990.

Producto

Productos
Products

La mayoría de las empresas se definen con orientación producto y no con orientación mercado. Así, podemos escuchar. Somos “fabricantes de coches”, “fabricantes de refrescos”, etcétera. Theodore Levitt, antiguo miembro de la Escuela de Negocios de Harvard, viene advirtiendo desde hace años, del peligro de centrarse en el producto físico y omitir la necesidad subyacente. Levitt acusó al sector del ferrocarril de actuar con “miopía de marketing”, al no considerarse como una empresa dedicada al transporte y, en consecuencia, no considerar la competencia de caminones o aviones. Las empresas del acero no prestaron suficiente atención al impacto que ocasionaría el plástico y el aluminio, ya que se consideraban empresas dedicadas al acero, y no empresas de materiales. Coca-Cola omitió el desarrollo de bebidas con sabor a fruta, saludables y energéticas. Sin embargo, embotelló el agua al entender que su producto es “quitar la sed”.

¿Cómo deciden las empresas lo que van a ofrecer al mercado? Existen cuatro formas de abordar este tema:

1.- Vender algo que ya existe
2.- Crear aquello que alguien demanda
3.- Anticiparse a algo que se demandará en el futuro.
4.- Crear algo que nadie demanda, en la actualidad, pero que satisfará plenamente a los futuros compradores.

La última estrategia implica un riesgo mucho más alto, pero también la posibilidad de obtener un mayor beneficio.

Kotler recomienda no vender sólo un producto; sino vender una experiencia. Harley Davidson vende algo más que simplemente motos. Vende una experiencia como propietario.Tienen comunidades de socios. Organizan viajes de aventura. Venden un estilo de vida. El “producto total” excede con creces la mera motocicleta.

Kotler recomienda ayudar al comprador a usar el producto. Explíquele su funcionamiento, cómo usarlo de una forma segura, cómo alargar la vida del producto. Si pago 30.000 euros por un coche, me gusta comprarlo a una compañía que me ayude a obgtener el máximo rendimiento en el uso del mismo. Carl  Sewel preconizó este mensaje en su libro (con Paul Brown), Customers for Life. No sólo vendían coches, sino que asumían también la responsabilidad de repararlos, limpiarlos, financiación, etcétera.

Cuesta más construir y vender malos productos que buenos. Bruce Henderson, expresidente del Boston Consulting Group comentaba: “La mayoría de los productos, en la mayoría de las empresas, son trampas en efectivo… No sólo no ofrecen valor, sino que suponen un continuo drenaje de los recursos corporativos”. En economías lentas, en particular, las empresas tienen que concentrar sus inversiones en un reducido grupo de marcas, concretamente las que se puedan vender a precios elevados, gusten a clientes leales, consigan una alta cuota de mercado, y sean utilizables para categorías relacionadas. Unilever decidió pasar de 1.600 marcas a 400, concentrando en éstas su enorme presupuesto de publicidad y promoción.

Demasiadas empresas tienen una cartera de productos muy mal construida. Kotler aconseja que una empresa participe en varios segmentos del mercado que pretenda dominar. El papel principal de Marriott en el mercado de los hoteles está basado en su empleo de marcas comerciales, de diferentes precios, desde Fairmont, a Courtyard, Marriott o Ritz-Carlton. Kraft conquistó el mercado de pizzas congeladas creando cuatro marcas. La marca Jack se dirige al sector de precios bajos; la marca Original Tombstone compite con las marcas de pizzas congeladas de precio medio; DiGiornos compite en calidad con pizzas para entregar recién hechas; por último, California Pizza Kitchen se dirige a la parte alta del mercado, y su precio es de tres veces el de las marcas más baratas.

Por otra parte, no siempre el mejor producto consigue conquistar el mercado. Muchos usuarios consideran que el software de Apple es mejor que el de Microsoft. Sin embargo, Microsoft es el dueño del mercado. Betamax de Sony ofrecía mejor calidad de grabación que VHS de Matsushita, pero VHS fue quien ganó. A veces quien gana es quien realiza mejor la comercialización y no quien tiene el mejor producto. El profesor Theodore Levitt de Harvard observó: “Un producto no es un producto a no ser que se venda. De otra forma es simplemente una pieza de museo”.



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Preguntas de comprensión: ¿Cómo





Carl Sewell y Paul B. Brown, Customers for Life: How to Turn That One-Time Buyer into a Lifetime customer,   New York, Doubleday, 1990.

Producto

Productos
Products

La mayoría de las empresas se definen con orientación producto y no con orientación mercado. Así, podemos escuchar. Somos “fabricantes de coches”, “fabricantes de refrescos”, etcétera. Theodore Levitt, antiguo miembro de la Escuela de Negocios de Harvard, viene advirtiendo desde hace años, del peligro de centrarse en el producto físico y omitir la necesidad subyacente. Levitt acusó al sector del ferrocarril de actuar con “miopía de marketing”, al no considerarse como una empresa dedicada al transporte y, en consecuencia, no considerar la competencia de caminones o aviones. Las empresas del acero no prestaron suficiente atención al impacto que ocasionaría el plástico y el aluminio, ya que se consideraban empresas dedicadas al acero, y no empresas de materiales. Coca-Cola omitió el desarrollo de bebidas con sabor a fruta, saludables y energéticas. Sin embargo, embotelló el agua al entender que su producto es “quitar la sed”.

¿Cómo deciden las empresas lo que van a ofrecer al mercado? Existen cuatro formas de abordar este tema:

1.- Vender algo que ya existe
2.- Crear aquello que alguien demanda
3.- Anticiparse a algo que se demandará en el futuro.
4.- Crear algo que nadie demanda, en la actualidad, pero que satisfará plenamente a los futuros compradores.

La última estrategia implica un riesgo mucho más alto, pero también la posibilidad de obtener un mayor beneficio.

Kotler recomienda no vender sólo un producto; sino vender una experiencia. Harley Davidson vende algo más que simplemente motos. Vende una experiencia como propietario.Tienen comunidades de socios. Organizan viajes de aventura. Venden un estilo de vida. El “producto total” excede con creces la mera motocicleta.

Kotler recomienda ayudar al comprador a usar el producto. Explíquele su funcionamiento, cómo usarlo de una forma segura, cómo alargar la vida del producto. Si pago 30.000 euros por un coche, me gusta comprarlo a una compañía que me ayude a obgtener el máximo rendimiento en el uso del mismo. Carl  Sewel preconizó este mensaje en su libro (con Paul Brown), Customers for Life. No sólo vendían coches, sino que asumían también la responsabilidad de repararlos, limpiarlos, financiación, etcétera.

Cuesta más construir y vender malos productos que buenos. Bruce Henderson, expresidente del Boston Consulting Group comentaba: “La mayoría de los productos, en la mayoría de las empresas, son trampas en efectivo… No sólo no ofrecen valor, sino que suponen un continuo drenaje de los recursos corporativos”. En economías lentas, en particular, las empresas tienen que concentrar sus inversiones en un reducido grupo de marcas, concretamente las que se puedan vender a precios elevados, gusten a clientes leales, consigan una alta cuota de mercado, y sean utilizables para categorías relacionadas. Unilever decidió pasar de 1.600 marcas a 400, concentrando en éstas su enorme presupuesto de publicidad y promoción.

Demasiadas empresas tienen una cartera de productos muy mal construida. Kotler aconseja que una empresa participe en varios segmentos del mercado que pretenda dominar. El papel principal de Marriott en el mercado de los hoteles está basado en su empleo de marcas comerciales, de diferentes precios, desde Fairmont, a Courtyard, Marriott o Ritz-Carlton. Kraft conquistó el mercado de pizzas congeladas creando cuatro marcas. La marca Jack se dirige al sector de precios bajos; la marca Original Tombstone compite con las marcas de pizzas congeladas de precio medio; DiGiornos compite en calidad con pizzas para entregar recién hechas; por último, California Pizza Kitchen se dirige a la parte alta del mercado, y su precio es de tres veces el de las marcas más baratas.

Por otra parte, no siempre el mejor producto consigue conquistar el mercado. Muchos usuarios consideran que el software de Apple es mejor que el de Microsoft. Sin embargo, Microsoft es el dueño del mercado. Betamax de Sony ofrecía mejor calidad de grabación que VHS de Matsushita, pero VHS fue quien ganó. A veces quien gana es quien realiza mejor la comercialización y no quien tiene el mejor producto. El profesor Theodore Levitt de Harvard observó: “Un producto no es un producto a no ser que se venda. De otra forma es simplemente una pieza de museo”.



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Preguntas de comprensión: ¿Cómo





Carl Sewell y Paul B. Brown, Customers for Life: How to Turn That One-Time Buyer into a Lifetime customer,   New York, Doubleday, 1990.

Precio

Precio
Price

Oscar Wilde observó una diferencia entre precio y valor: “Un cínico es una persona que sabe los precios de todo y el valor de nada”. Un hombre de negocios comentó a Kotler que su aspiración era conseguir el precio más alto para su producto.

¿Cuál debería ser el precio de su producto? Un antiguo proverbio ruso dice: “Hay siempre dos necios en cada mercado, uno pide un precio demasiado bajo y el otro uno demasiado alto”.

Si baja mucho el precio se elevan las ventas, pero se reduce el margen de beneficios. Además, esto atrae a los clientes equivocados, aquellos que cambiarán de producto para ahorrarse tres céntimos de euro. Atraerá también competidores que igualarán o reducirán el precio, aún más, e incluso perjudicará la imagen que tienen los clientes del producto. De hecho, aquellos que venden por menos probablemente conocen cuál es el verdadero valor de sus productos.

Si sube demasiado los precios se puede perder tanto la venta como el cliente. Peter Drucker añade otro precepto: “La veneración a los precios altos siempre crea un mercado para un competidor”.

El enfoque más habitual para establecer un precio es determinar el coste y añadir el margen de benericio. Sin embargo, los costes no guardan ninguna relación con el valor que perciban sus clientes. Sus costes sólo le ayudarán a saber si puede fabricar o no el producto.

Una vez que haya establecido el precio, no lo use como argumento de venta. Para conseguir la venta, hable del valor de su producto. Como observó Lee Iacocca: “Cuando el producto es el adecuado, no se necesita ser un gran vendedor”. Jeff Bezos, de Amazon, dijo: “No me preocupan los que reducen su precio un 5 por ciento. Me preocupan los que pueden ofrecer una mejor experiencia”.

Por lo tanto, ¿cuál es la importancia del precio? Christopher Fay, del Juran Institute puntualizó: “En el 70 por ciento de los estudios de mercado, el precio se sitúa en primera o segunda posición como el atributo con el cual los clientes se sienten más insatisfechos. ¡Ni el 10 por ciento de los que gustan cambiar de marca estaban motivados por el precio!”.

La globalización, la hipercompetencia e Internet están reestructurando los mercados y los negocios. Estas tres fuerzas actúan incrementando la presión bajista de los precios. La globalización empuja a las compañías a producir en los lugares más baratos y traer sus productos de países con precios inferiores a los de sus mercados domésticos. La hipercompetencia hace que varias compañías puedan luchar por un mismo cliente, lo que acarrea reducciones de precios. Internet facilita la comparación de precios y el movimiento hacia la mejor oferta. El reto del marketing es encontrar formas de mantener los precios y la rentabilidad, teniendo en cuenta estas macrotendencias.

Las principales respuestas parecen estar en mejorar la estrategia de segmentación, en construir y gestionar las marcas adecuadamente, y en una gestión superior de las relaciones con los clientes.



Conceptos relacionados: Marketing mix, 4 Ps,

Preguntas de comprensión: ¿Cómo se determina el precio de venta de un diario?
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Fred Crawford y Ryan Mathews han sugerido recientemente cinco posibles posicionamientos: producto, precio, facilidad de acceso, valor del servicio añadido y experiencia con los consumidores*. Basándose en su estudio sobre compañías exitosas, llegaron a la conclusión de que una compañía líder dominaría uno de ellos, tendría unos resultados superiores a la media en un segundo (diferenciación), y estaría a la par de la industria con respecto a los otros tres. Por ejemplo, Wal-Mart domina en precio, se diferencia en producto (ofrece una gran variedad), y puntúa como la media en facilidad de acceso, valor del servicio añadido y experiencia con los consumidores. Crawford y Mathews mantienen que una compañía estría por debajo del óptimo si intenta ser el mejor en más de dos posicionamientos.

El mejor posicionamiento lo tienen aquellas compañías que han logrado ser únicas y son muy difíciles de imitar. Nadie ha copiado con éxito a IKEA, Harley Davidson, Southwest Airlines o Neutrogena. Estas empresas han desarrollado cientos de procesos específicos para dirigir su negocio. Su forma exterior puede ser copiada, pero no el trabajo interno.

Las empresas que no tienen un posicionamiento único pueden conseguir algún resultado recurriendo a la estrategia “número dos”. A Avis se le recuerda por su eslogan: “Somos número dos. Seguimos esforzándonos”. Y a 7-Up se le recuerda por su estrategia de “No-Cola”.

Como alternativa, una empresa puede reclamar que pertenece al club exclusivo de los líderes de su industria: las Tres Grandes Firmas de Automóviles, las cinco Grandes Firmas Contables. Pueden explotar el aura que se crea por el hecho de pertenecer al círculo de los líderes, el cual ofrece productos y servicios de más alta calidad que los de fuera del círculo.

El no posicionarse funcionará para siempre. Las empresas deben reevaluar el posicionamiento de sus marcas más importantes, conforme van ocurriendo cambios en el mercado, la competencia, la tecnología y la economía. Las marcas que están perdiendo cuota de mercado necesitan reposicionarse. Esto debe hacerse con cuidado. Los cambios en el posicionamiento harán que pierda algunos de los clientes a los que les gusta la marca tal y como es en ese momento. Si Volvo, por ejemplo, pone menos énfasis en la seguridad y más en el diseño, podría decepcionar a los fans de Volvo que tienen una mente más práctica.


Conceptos relacionados:

Preguntas de comprensión:




* Al Ries y Jack Trout, Posicionamiento: la batalla por su mente, Madrid, McGraw-Hill, 1997.

** Michaell Treacy y Fred wiersema, La disciplina de los líderes del mercado, Colombia, Norma, 1997.


*** Fred Crawdord y Ryan mathews, El mito de la excelencia, Madrid, Urano, 2003.

Posicionamiento

Posicionamiento
Positioning

Gracias a Al Ries y Jack Trout, el concepto “posicionamiento” entró a formar parte del vocabulario de marketing en 1982, cuando escribieron Posicionamiento: La Batalla por su mente”*. En realidad, la palabra había sido usada anteriormente en relación con la colocación de los productos en las tiendas, con esperanza de que fuera a la altura de los ojos. Sin embargo, Ries y Trout dieron un giro a este término: “Posicionamiento no es dónde posiciona un producto en el lineal. Posicionamiento es la actuación sobre la mente del consumidor”. Por tanto, Volvo nos dice que fabrica “el coche más seguro”, BMW es “lo último en máquinas de conducción”, y Porsche es “el mejor coche deportivo de pequeño tamaño del mundo”.

Una empresa puede afirmar que es diferente y mejor que otra de muchas formas: somos más rápidos, más seguros, más baratos, más cómodos, duramos más, tenemos mejor trato, mayor calidad, mayor valor… la lista continúa. Pero Ries y Trout enfatizaron la necesidad de elegir una de todas ellas para que se fijara en la mente del consumidor. Veían el posicionamiento, principalmente, como un ejercicio de comunicación. A menos que el producto sea identificado como el mejor en algo que es significativo para un grupo de consumidores, estará pobremente posicionando y lo recordarán con dificultad. Recordamos marcas que sobresalen como las primeras o las mejores en algo.

Pero el posicionamiento no puede ser arbitrario. No deberíamos hacer creer a la gente que Hyunday es “lo último en máquinas de conducción2. De hecho, el producto debe ser diseñado con la intención de darle un posicionamiento en la mente del consumidor. Se debe decidir el posicionamiento antes de diseñar el producto. Uno de los trágicos fallos de la línea de coches de General Motors es que diseñan vehículos sin un posicionamiento distintivo. Una vez que el coche ha sido fabricado GM se las ve y se las desea para encontrar su posicionamiento.

Las marcas que no son número uno en su mercado (medidas por el tamaño de la compañía u otro atributo) no tienen por qué preocuparse –simplemente necesitan elegir otro atributo y ser número uno en dicho atributo-. Kotler sugirió a una compañía farmacéutica que posicionara su nuevo producto como “el más rápido en alivio”. Su nuevo competidor posicionó su marca como “la más segura”. Cada competidor atraerá a aquellos consumidores que buscan su atributo principal.

Algunas empresas prefieren construir un posicionamiento múltiple en vez de un único posicionamiento. La empresa farmacéutica podría haber llamado a su producto “el más rápido y seguro del mercado”. Pero entonces otro competidor podría adoptar la posición “el más barato”. Obviamente, si una compañía afirma tener demasiados atributos superiores no será recordada ni creíble. Sin embargo esto puede funcionar, ocasionalmente, como cuando la pasta de dientes Aquafresh se anunció ofreciendo tres ventajas en una: lucha contra la caries, dientes blancos y aliento más fresco.

Michael Treacy y Fred Wierseman distinguieron tres grandes posicionamientos empresariales (a los que llamaron “disciplinas de valor”): liderazgo en el producto, excelencia operacional y conexión íntima con el consumidor. * Algunos clientes valoran más a la firma que ofrece el mejor producto de una categoría; otros valoran la firma que opera de forma más eficiente; y aún hay otros que valoran la firma que responde mejor a sus deseos personales. Esto quiere decir que la compañía ha de convertirse en líder reconocido en uno de estos valores y ser más o menos competente en los otros dos. Conseguir ser líder en estos tres valores sería muy difícil y costoso para cualquier empresa.

Fred Crawford y Ryan Mathews han sugerido recientemente cinco posibles posicionamientos: producto, precio, facilidad de acceso, valor del servicio añadido y experiencia con los consumidores*. Basándose en su estudio sobre compañías exitosas, llegaron a la conclusión de que una compañía líder dominaría uno de ellos, tendría unos resultados superiores a la media en un segundo (diferenciación), y estaría a la par de la industria con respecto a los otros tres. Por ejemplo, Wal-Mart domina en precio, se diferencia en producto (ofrece una gran variedad), y puntúa como la media en facilidad de acceso, valor del servicio añadido y experiencia con los consumidores. Crawford y Mathews mantienen que una compañía estría por debajo del óptimo si intenta ser el mejor en más de dos posicionamientos.

El mejor posicionamiento lo tienen aquellas compañías que han logrado ser únicas y son muy difíciles de imitar. Nadie ha copiado con éxito a IKEA, Harley Davidson, Southwest Airlines o Neutrogena. Estas empresas han desarrollado cientos de procesos específicos para dirigir su negocio. Su forma exterior puede ser copiada, pero no el trabajo interno.

Las empresas que no tienen un posicionamiento único pueden conseguir algún resultado recurriendo a la estrategia “número dos”. A Avis se le recuerda por su eslogan: “Somos número dos. Seguimos esforzándonos”. Y a 7-Up se le recuerda por su estrategia de “No-Cola”.

Como alternativa, una empresa puede reclamar que pertenece al club exclusivo de los líderes de su industria: las Tres Grandes Firmas de Automóviles, las cinco Grandes Firmas Contables. Pueden explotar el aura que se crea por el hecho de pertenecer al círculo de los líderes, el cual ofrece productos y servicios de más alta calidad que los de fuera del círculo.

El no posicionarse funcionará para siempre. Las empresas deben reevaluar el posicionamiento de sus marcas más importantes, conforme van ocurriendo cambios en el mercado, la competencia, la tecnología y la economía. Las marcas que están perdiendo cuota de mercado necesitan reposicionarse. Esto debe hacerse con cuidado. Los cambios en el posicionamiento harán que pierda algunos de los clientes a los que les gusta la marca tal y como es en ese momento. Si Volvo, por ejemplo, pone menos énfasis en la seguridad y más en el diseño, podría decepcionar a los fans de Volvo que tienen una mente más práctica.


Conceptos relacionados:

Preguntas de comprensión:




* Al Ries y Jack Trout, Posicionamiento: la batalla por su mente, Madrid, McGraw-Hill, 1997.

** Michaell Treacy y Fred wiersema, La disciplina de los líderes del mercado, Colombia, Norma, 1997.

*** Fred Crawdord y Ryan mathews, El mito de la excelencia, Madrid, Urano, 2003.
n� ; a g �/ �@. Asegúrese de que no invierte más tiempo haciendo planes que consiguiendo resultados. El profesor James Brian Quinn apuntaba: “Una muy buena planificación corporativa.. es como el ritual de la danza de la lluvia. No tiene efecto alguno sobre el clima”. El plan de batalla no es nada, a menos que se convierta en trabajo. Kotler recomienda plantear su trabajo y trabajar el plan. Los planes de marketing no producirán ningún beneficio si no se implementan. Pero no confunda movimiento con acción.



Según Kotler, las empresas ganadoras son aquéllas que hacen más veces lo correcto (eficacia) y lo hacen mejor (eficiencia).

Plan de marketing

Plan de Marketing
Marketing Plans

Su empresa necesita una visión, la visión demanda una estrategia, la estrategia requiere un plan y el plan requiere acción. Un proverbio japonés dice: “Visión sin acción es un sueño. Acción sin visión una pesadilla”.

Por ello, es necesario preparar un plan de marketing detallado. Pero tiene más sentido llamarlo plan de batalla. Su plan debería darle la confianza de que ganará la guerra antes de empezar la primera batalla. Si no está introduciendo algo mejor, más nuevo, más rápido o más barato, no debería entrar en el mercado.

Un pland e marketing consta de seis etapas: análisis de la situación, objetivos, estrategia, tácticas, presupuesto y control.

1.- Análisis de situación: En esta fase la compañía examina las variables de macroentorno (económicas, político-legales, socio-culturales, tecnológicas) y las de microentorno (la propia compañía, la competencia, los distribuidores y los proveedores). La empresa lleva a cabo un análisis SWOT (puntos fuertes y débiles, oportunidades y amenazas). Según Kotler, este análisis debería llamarse en realidad un análisis TOWS (amenazas, oportunidades, debilidades y puntos fuertes), porque el orden debería ser de fuera hacia dentro, en vez de dentro hacia fuera. Puede que el análisis SWOT haga excesivo énfasis en los factores internos y limite la identificación de amenazas y oportunidades del entorno a sólo aquellas que se ajustan a los puntos fuertes de la empresa.

2.- Objetivos: Partiendo del análisis de la situación, la compañía define objetivos, los clasifica, y establece metas y un programa para lograrlas. La empresa también fija objetivos con respecto a los accionistas, la reputación de la compañía, la tecnología y otros asuntos de su interés.

3.- Estrategia: Las metas se pueden alcanzar por varios caminos. El trabajo de esta etapa consiste en elegir el modo de acción más efectivo para la consecución de los objetivos.

4.- Tácticas: Hay que detallar el efecto de la estrategia con respecto a cada una de las 4P, y también un calendario que indique las acciones a desarrollar y las personas concretas que van a llevar a cabo el plan.

5.- Presupuesto: Las acciones y actividades que plantea la empresa implican gastos que se suman al presupuesto que la compañía necesita para conseguir sus objetivos.

6.- Seguimiento: La empresa debe tener períodos de revisión y medidas que revelen si está progresando hacia la meta. Si se producen desviaciones, la compañía debe revisar sus objetivos, estrategias o acciones para corregir la situación.

Para facilitar el proceso de planificación, la empresa debería disponer de un formato estandarizado donde escribir el plan. Este formato de plan ha de ser utilizado por todas las divisiones y grupos de productos. Esto hará posible la revisión, comparación y evaluación de los planes por la oficina de planificación estratégica. Una gran empresa multinacional tiene una oficina de planificación que puntúa todos los planes, antes de que sean aprobados. La oficina aplica criterios como los siguientes:

-          ¿Está razonablemente completado el análisis de situación?
-          ¿Son las metas razonables y alcanzables, en vista de los resultados obtenidos en el análisis situacional?
-          ¿Parece la estrategia la adecuada para conseguir las metas establecidas?
-          ¿Estarán las tácticas en línea con la estrategia propuesta?
-          ¿Es la tasa de rendimiento de la inversión suficiente y creíble?

Los planes deficientes se devuelven a la división o a los responsables de grupos de productos para ser revisados de acuerdo con las notas sugeridas. El uso de un programa informático estándar para la planificación hace más fácil la revisión de los planes, en caso de críticas o circunstancias imprevistas. En un caso avanzado, la empresa construye un modelo par estimar cómo afectan a las ventas y beneficios, hipotéticas revisiones en el presupuesto de publicidad, tamaño de la fuerza de ventas o precios. El grupo Hudson River, por ejemplo, ha desarrollado simuladores de estrategias de marketing para ayudar a diferentes compañías a asignar los recursos de marketing, de la mejor forma posible.

La ventaja de planificar se encuentra menos en el plan en sí mismo que en el proceso de planificación. Dwight Eisenhower señalaba: “Siempre he encontrado que los planes eran inútiles, pero el proceso planificador resulta indispensable en la preparación para la batalla”.

Ningún plan de batalla sobrevive la primera batalla. Necesitará revisión constante conforme la batalla se desarrolla. Quizás tenga que rediseñar su avión mientras esté aún en el aire.

Asegúrese de que no invierte más tiempo haciendo planes que consiguiendo resultados. El profesor James Brian Quinn apuntaba: “Una muy buena planificación corporativa.. es como el ritual de la danza de la lluvia. No tiene efecto alguno sobre el clima”. El plan de batalla no es nada, a menos que se convierta en trabajo. Kotler recomienda plantear su trabajo y trabajar el plan. Los planes de marketing no producirán ningún beneficio si no se implementan. Pero no confunda movimiento con acción.


Según Kotler, las empresas ganadoras son aquéllas que hacen más veces lo correcto (eficacia) y lo hacen mejor (eficiencia).

Patrocinio

Patrocinio
Sponsorship

Según Kotler, se invita constantemente a las empresas para que patrocinen actos, actividades y causas justas. Las empresas también buscan activamente escenarios donde puedan hacer público su nombre. Por ejemplo, Coca-Cola ha sido un patrocinador de los Juegos Olímpicos, la Copa del Mundo, la Super Bowls y los Oscar. Coca-Cola espera ganarse el favor del público y llevar a sus socios a grandes actos soltando grandes sumas de dinero.

Las empresas pondrán dinero para que su nombre aparezca en ciertas instalaciones como edificios, universidades y estadios con el objetivo de mantenerse a la vista del consumidor. A veces les sale el tiro por la culata; Houston tuvo que encontrar un nuevo nombre para el Enron Field.

Las empresas pueden patrocinar una causa importante (como comer mejor, más ejercicio, visitas regulares al médico, decir no a las drogas) en lo que se llama “relación-causa”, una causa en la que mucha gente cree, la empresa puede mejorar su reputación corporativa. A través de este patrocinio la empresa puede aumentar la notoriedad de su marca, fidelizar más clientes, crear ventas y conseguir una cobertura en prensa más favorable.

Las empresas toman prestadas la imagen de las celebridades para hacer radiar más sus propios nombres. Las celebridades atraen atencón a la marca, añaden credibilidad y ofrecen conrianza. No es sorprendente que cantantes, actores y figuras del deporte estén dispuestos a vender su imagen. Reebok ha contratado la imagen de Venus Willians por 40 millones de dólares y Nike ha adquirido la imagen de Tiger Woods con un contrato de 100 millones de dólares.

Pero hay que tener cuidado. PepsiCo. tomó prestada la imagen de Michael Jackson, Mike Tyson y Madonna, y todas le salieron en su contra. Y Hertz utilizó la imagen de O.J. Simpson sólo para lamentarlo.

El patrocinio puede resultar un gasto o una inversión. Si el dinero no genera un aumento en las ventas o en la cotización de las acciones de la empresa, entonces es un gasto. Las empresas que quieren convertir el gasto en inversión deben ser muy cuidadosas a la hora de decidir qué patrocinar.

La pregunta es ¿qué gana una compañía a la hora de poner su nombre en un estadio, en una carrera de Fórmula Uno, en un torneo de golf o en un espectáculo? ¿Ayuda a la empresa a vender más? Muchas empresas no han pensado bien en sus patrocinios. De hecho, a menudo comienzan con un patrocinio que continua indefinidamente, por inercia o por el miedo a ser criticados si lo dan por terminado.

Si su empresa va a patrocinar algo, asegúrese de que sea algo relevante para su público objetivo y su tipo de producto o servicio. Un buen ejemplo de ello es el patrocinio, por parte de Timex, del Ironman Triatlón con el eslogan “take a licking and keep on ticking”. Por el contrario, no tendría ningún sentido que la división de comida para bebés de Nestlé patrocinara un acto de enfermería.

Kotler recomienda asegurarse de que se deciden los objetivos que trata de conseguir con el patrocinio. El dinero debe tener un impacto positivo en notoriedad, imagen y fidelización de los clientes, que al final se convertirá en más ventas. Kotler recomienda preguntarse cuánto deberían aumentar sus ventas para justificar dicho gasto. Después de cada patrocinio, haga una evaluación para ver si  se han alcanzado los objetivos. Por descontado que es muy difícil medir el valor de una compañía recibe de gran parte del dinero que usa para patrocinar. Si descubre que no contribuyó a conseguir ningún valor, considérelo una filantropía.**

*  Hanish Pringle y Marjorie Thompson, Brand Soul: How Cause-Related Marketing Build Brands, New York, John Wiley & Sons, 1999; Richard Earle, The Art of Cause Marketing, Lincolnwood, Illinois, NTC, 2000

** Sergio Zyman, El final del marketing que conocemos, Barcelona, Granica, 1999.




Conceptos relacionados: Filantropía, Mecenazgo, Imagen de marca, 

Orientación al cliente

Orientación al cliente
Customer Orientation

¿Cómo lograr que toda la empresa piense y respire por el cliente? Jan Carlzon, exconsejero del Sistema Escandinavo de Aerolíneas (SAS), escribió cómo logró El momento de la verdad*, donde describe cómo logró enfocar a todos sus trabajadores hacia el cliente. En las reuniones en las que participaba enfatizaba que SAS atenía a 12 millones de clientes al año y que, como promedio, cada cliente estaba en contato con cinco empleados de la compañía en un día cualquiera. Esto suponía 60 millones de momentos de la verdad, oportunidades para dejar una impresión positiva en los clientes, fuera personalmente, por teléfono o por mail. Pero Carlzon fue más lejos. Se embarcó en un cambio de estructura, de sistemas y de tecnología para capacitar a sus empleados en la satisfacción permanente de todos sus clientes objetivo.

Hoy en día, los consejeros deberían hacer ver a sus empleados, en términos financieros, cómo aumentaría el valor de la compañía y de ellos mismos, si cada uno se centrara en proporcionar un valor agregado a sus clientes. Los clientes pagarían más y costaría menos atenderles bien. Todos se beneficiarían y los empleados que prestasen una atención sobresaliente al cliente recibirían una felicitación especial.

La tarea comienza contratando a las personas idóneas. Hay que  decidir no sólo si los candidatos tienen las habilidades correctas, sino también las actitudes correctas. A modo de anécdota, Kotler nos comenta que siempre le llama la atención conocer por qué la mayoría de las personas prefiere volar con Delta Airlines, desde Chicago a Florida, cuando pueden escoger a la Eastern Airlines, quien  ofrece el mismo vuelo. La diferencia: Delta contrata personal del Sur, donde al amabilidad es la norma; la Eastern Airlines contrata personal de la ciudad de Nueva York.

Todo el personal contratado requiere de una excelente capacitación. Disney tiene un programa donde en una semana se les transmiten las experiencias que se busca que tengan sus clientes en Disneylandia. No puede existir un cliente insatisfecho. Todo debe de planificarse, implementarse y recompensarse.

Sin embargo, las empresas tienden a dar a sus trabajadores dos mensajes en aparente conflicto. L.L. Bean y otras compañías entrenan a su personal para que den satisfacción a cada uno de sus clientes. El cliente es lo primero. Y al mismo tiempo, reconocen que cada cliente tiene un valor diferente para la compañía (es decir, en cuanto a los ingresos que les deja) y por lo tanto, cada cliente debería recibir un trato diferente.


Conclusión: Trate a cada cliente con atención, pero no necesariamente con la misma atención.

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American Airlines establece diferencias en el trato a sus clientes, desde asignarles asientos de diferntes tamaños, hasta ofrecerles un menú especial. Los pasajeros que han acumulado miles de kilómetros reciben un trato especial, conocido como Programa Platino para Ejecutivos, gracias al cual gozan de menores tiempos para registrarse, prioridad en el embarque, así como ser los primeros en disfrutar de las frecuentes mejoras que realiza la compañía. Igualmente, reciben regalos sorpresas como libros best-sellers y cristalería Tiffany.
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¿Cómo lograr que toda la empresa piense y respire por el cliente? Jan Carlzon, exconsejero del Sistema Escandinavo de Aerolíneas (SAS), escribió cómo logró El momento de la verdad*, donde describe cómo logró enfocar a todos sus trabajadores hacia el cliente. En las reuniones en las que participaba enfatizaba que SAS atenía a 12 millones de clientes al año y que, como promedio, cada cliente estaba en contato con cinco empleados de la compañía en un día cualquiera. Esto suponía 60 millones de momentos de la verdad, oportunidades para dejar una impresión positiva en los clientes, fuera personalmente, por teléfono o por mail. Pero Carlzon fue más lejos. Se embarcó en un cambio de estructura, de sistemas y de tecnología para capacitar a sus empleados en la satisfacción permanente de todos sus clientes objetivo.

Hoy en día, los consejeros deberían hacer ver a sus empleados, en términos financieros, cómo aumentaría el valor de la compañía y de ellos mismos, si cada uno se centrara en proporcionar un valor agregado a sus clientes. Los clientes pagarían más y costaría menos atenderles bien. Todos se beneficiarían y los empleados que prestasen una atención sobresaliente al cliente recibirían una felicitación especial.

La tarea comienza contratando a las personas idóneas. Hay que  decidir no sólo si los candidatos tienen las habilidades correctas, sino también las actitudes correctas. A modo de anécdota, Kotler nos comenta que siempre le llama la atención conocer por qué la mayoría de las personas prefiere volar con Delta Airlines, desde Chicago a Florida, cuando pueden escoger a la Eastern Airlines, quien  ofrece el mismo vuelo. La diferencia: Delta contrata personal del Sur, donde al amabilidad es la norma; la Eastern Airlines contrata personal de la ciudad de Nueva York.

Todo el personal contratado requiere de una excelente capacitación. Disney tiene un programa donde en una semana se les transmiten las experiencias que se busca que tengan sus clientes en Disneylandia. No puede existir un cliente insatisfecho. Todo debe de planificarse, implementarse y recompensarse.

Sin embargo, las empresas tienden a dar a sus trabajadores dos mensajes en aparente conflicto. L.L. Bean y otras compañías entrenan a su personal para que den satisfacción a cada uno de sus clientes. El cliente es lo primero. Y al mismo tiempo, reconocen que cada cliente tiene un valor diferente para la compañía (es decir, en cuanto a los ingresos que les deja) y por lo tanto, cada cliente debería recibir un trato diferente.

Conclusión: Trate a cada cliente con atención, pero no necesariamente con la misma atención.
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Para estar realmente orientada hacia el cliente, la empresa debería estar dirigida por directores de clientes (o por directores de grupo de clientes) y no por directores de marcas. La tarea de estos directivos sería identificar los productos o servicios demandados por sus clientes y ponerse en contacto con los directores respectivos de producto o de marca, que serían los responsables de proporcionarlos.

Demasiadas empresas se dirigen todavía por enfoque producto en lugar de hacerlo con orientación al cliente. Su pensamiento se mueve así:

                    Recursos à M. Primas à Ofertas à
                    à Canales de distribución à Clientes

Parten del producto existente y apoyándolo con una fuerte inversión en comunicación lo lanzan a todos los clientes potenciales, sin caer en la cuenta de las diferencias entre los clientes y los beneficios buscados. No conocen mucho a cada uno de sus clientes individuales y por ello no pueden realizar ventas cruzadas o referenciadas. Ambos procesos requieren disponer de información detallada sobre la transacción y cualquier otra en la que el cliente pudiera estar interesado. Las empresas con orientación cliente visualizan un acercamiento diferente, conocido como marketing de observación y respuesta.

                    Clientes à Canales de distribución à Ofertas à
                        àM. Primas à Recursos

Las empresas que comprendan a sus clientes se encontrarán en una mejor posición para desarrollar canales de distribución, productos, materias primas y recursos más apropiados.

* Jan Carlzon, El momento de la verdad, Madrid, Días de Santos, 1996.

Organización

Organización (Organization)

¿Para quién debería trabajar la dirección general? Para el trabajador de a pie, por supuesto. El trabajo de la dirección general es ayudar a los trabajadores de la empresa a ser lo mejor que puedan ser. robert Potter, antiguo presidente de Monsanto Chemical Company, dijo: “Los gerentes de división pagan los servicios de las oficinas centrales de su propio presupuesto. Si creen que están pagando demasiado por el personal de administración, simplemente eliminemos el trabajo de la dirección”.

El departamento de ventas no es toda la empresa, pero más vale que toda la empresa sea el departamento de ventas. No todo el personal de una empresa es el director de marketing, pero todo el mundo debería estar implicado en el marketing de la empresa. Hiroyuki Takeuchi menciona esta idea, aplicada a las compañías japonesas: “El 50 por ciento de las empresas japonesas no tienen un departamento de marketing y el 90 por ciento no tienen ningún tipo de sección especial dedicada a la investigación de mercados. Esto es porque se considera a todo el mundo un especialista en marketing”.

Las empresas se organizan verticalmente, pero los procesos lo hacen horizontalmente. La reingeniería intenta corregir este desacuerdo entre la organización de la empresa y los procesos gracias a la definición de equipos interdisciplinarios que dirijan los procesos clave.

Las compañías multidivisionales tienden a estar más orientadas al producto que a la industria o al cliente. Sin embargo, las divisiones pueden hacer productos que se dirijan a una misma industria o cliente. Siemens se ha enfocado recientemente a industrias: hospitales, aeropuertos, estadios deportivos y campus universitarios. Siemens ha asignado a cada industriaun único directivo de nivel senior, con la autoridad y la responsabilidad de orquestar la cooperación interdivisional necesaria.



Conceptos relacionados: relaciones con el departamento de marketing; empresa, institución,
isteV � e �_/ �/ eada y busca estilos de vida más sencillos y ciudades más pequeñas.


Kotler nos enseña que es mejor no hablar sólo de oportunidades. El éxito sucede cuando la preparación se encuentra con la oportunidad. Una empresa tiene que, o bien hacer historia o ser historia. Alguien comparó la demanda del mercado con un río de aguas rápidas: no conseguirá ni un pez si no echa la caña suficientemente rápido. Mark Twain aprendió esto de una amarga experiencia: “En raras ocasiones era capaz de ver una oportunidad hasta que dejaba de serlo”.

Una de las grandes oportunidades de hoy en día es crear negocios que puedan poner precios, significativamente más bajos que la competencia, pero manteniendo la rentabilidad. Este ha sido el secreto de Wal-Mart, Southwest Airlines, Ikea y Dollar General. Modificaron sus industrias respectivas con el fin de ofrecer precios más bajos que la competencia. Estos minoristas atrajeron millones de consumidores dado el gran número creciente de familias con bajos ingresos.

Rosabeth Moss Kanter, en su libro Cuando los gigantes aprendan a bailar, escribió: “Los años que quedan por venir serán para aquellos que aprendan a equilibrar los sueños con la disciplina. El futuro pertenecerá a aquellos que aprovechen el potencial que tienen las oportunidades más extensas, pero que reconozcan la realidad de los recursos limitados, y encuentren nuevas soluciones que permitan hacer más con menos” *
Ralph Waldo Emerson dijo: “Ete momento, como todos, es un gran momento si sabemos qué hacemos con él”.

Conceptos relacionados: Marketing, DAFO, SWOT,

Preguntas de comprensión:

Las nuevas tendencias en la vida actual tienen unos espacios privilegiados en las tecnologías digitales: Internet, música mp3, móviles… En este terreno, ha habido una tendencia a la gratuidad, sobretodo en relación al acceso a la información (Televisión gratis, música “gratis”, radio gratis, muchos periódicos son gratis…). Sin embargo, hay empresas que para poder financiar los servicios empiezan a plantearse cobrar por ellos. Se estudian distintas posibilidades:
1)      Informar o recomendar que son posibles pagos voluntarios que el usuario puede realizar si considera que el servicio le ha sido útil o le ha aportado algún beneficio.
2)      Establecer micro-pagos a través de teléfono móvil (son pagos de 1 a 5 euros)
3)      Realizar los pagos a través de tarjetas de crédito.

Debéis proponer el análisis de un ejemplo; y analizar los pros y los contras de estos mecanismos de pago.

Bigliografía:

* Rosabeth Moss Kanter, Cuando los gigantes aprenden a bailar, Barcelona, Plaza & Janés, 1990.