Necesidades
de los Clientes (Customer Needs)
Según Kotler, Marketing
es una manera original de “identificar necesidades y satisfacerlas”. Las
empresas identifican necesidades escuchando y preguntando a los clientes, y
luego presentan la solución adecuada para cada necesidad. Además, hay muy pocas
necesidades que las empresas no conozcan. Esto es lo que venía a decir Pietro
Guido, un consultor italiano, especialista
en marketing, en su libro llamado The
No-Need-Society.
Otros, sin embargo, lo
que entienden por “No-Need-Society”
es que se trata más bien de crear nuevas necesidades. En esta línea, Akio
Morita, en su obra llamada Made in Japan
decía: “Nosotros no servimos a los mercados, los creamos”. Los clientes nunca
pensaron en videocámaras, faxes, etc., hasta que nuestra empresa los lanzó al
mercado.
Además, aunque las viejas
necesidades estén suficientemente satisfechas, pueden surgir nuevas, como
consecuencia de distintos sucesos en
el planeta. Así, la tragedia del 11 de septiembre de 2001, ha hecho aumentar la
necesidad de seguridad en el aire, en la alimentación o en el transporte. Las tendencias también pueden hacer surgir
nuevas necesidades. A medida que la gente se va haciendo mayor quiere sentirse
joven, y se somete a operaciones de cirugía o utiliza máquinas para hacer
ejercicio. Por lo tanto, podemos distinguir entre necesidades conocidas y
necesidades latentes. Las empresas exitosas intentarán anticiparse a las nuevas
necesidades y no limitarse solamente a satisfacer las necesidades
tradicionales.
A veces las necesidades
aparecen limitadas por la visión reducida que las empresas tienen de sus
clientes. Existen dogmas para ilustrar este hecho. En la industria de la
cosmética, por ejemplo, se dice que las mujeres utilizan cosméticos,
fundamentalmente, para atraer a los hombres. Anita Roddick, fundó The Body Shop
pensando que las mujeres querían que los cosméticos se ocuparan igualmente del
cuidado de su piel. Incluso demandó otro valor a las empresas fabricantes de
cosméticos: que se preocuparan de las causas sociales, ya que las mujeres
favorecerían aquellas marcas que así lo hicieran*.
Greg Carpenter y Kent
Nakamoto han llegado a la conclusión de que se trata de que la gente quiera lo
que las empresas quieren **. Las
empresas desempeñan un importante papel a la hora de enseñar a los consumidores
lo que desean. Así, las empresas y sus marca añaden nuevas características a
productos como ordenadores, video cámaras que los clientes, de otra forma,
nunca hubieran ni imaginado ni pedido. De esta forma se consigue que los
consumidores e hagan una mejor idea de qué es lo que quieren. Las empresas que
actúan de esta forma no sólo actúan dirigidas por el mercado (market driven), sino dirigiéndolo (market driving). En este sentido se dice
que, en la actualidad, se trata menos de conocer las necesidades de los
consumidores y más de delimitarlas.
Una de las razones por
las que los primeros en entrar en el mercado tienen éxito, como ocurrió con
Xerox o Palm, es porque las características que ellos atribuyen a sus productos
delimitan lo que la gente va a querer. Los consumidores consideran dichos
atributos como definiciones de la categoría. Las marcas que llegan más tarde,
si quieren triunfar, deben ofrecer un producto, como mínimo con las mismas
características, e introducir otras adicionales.
Bibliografía:
*Anita Roddick, Cuerpo y alma, Barcelona, Ediciones B,
1992.
**Gregory S. Carpenter y
Kent Nakamoto, “Consumer Preference Formation and Pioneering Advantage”, Journal of Marketing Research, agosto de
1989, pp. 285-298.
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