Objetivos y Metas (Goals and Objectives)
El objetivo más usual de
un negocio es conseguir un rendimiento superior al coste del capital. El
objetivo es conseguir que el valor de la inversión, en el futuro, sea superior
al actual. Si ocurre esto la compañía habrá conseguido un valor económico
adicional.
Las empresas pueden
añadir otros objetivos, pero éstos deben ser decididos cuidadosamente:
-
Crecimiento de la compañía. Las empresas necesitan crecer, pero de forma
rentable. Muchas empresas realizan fusiones, absorciones o expansiones
geográficas para hacer crecer sus principales áreas de negocio, aunque esto
conlleve importantes costes para las líneas inferiores. Piensan más en comprar
crecimiento que en ganarlo.
-
Cuota de mercado. El objetivo de demasiadas empresas se centra en
reunir el mayor número de clientes. Ahora bien, el aumento de la cuota de
mercado implica también atraer clientes de poca confianza. Estas empresas
harían bien en enfocarse hacia el cuidado de los clientes leales, procurando
conocerles mejor, y tratando de encontrar y desarrollar los bienes y servicios
que necesitan o desean.
-
Rendimiento sobre ventas. Algunas empresas se enfocan a conseguir o
mantener un cierto margen. Pero el margen no tiene sentido si no se acompaña
con volumen de ventas (rotación de activos).
-
Crecimiento de los beneficios por acción. Algunas compañías establecen objetivos de
rentabilidad para sus acciones. Ahora bien, la rentabilidad de la acción no
refleja necesariamente la rentabilidad del capital ya que las empresas pueden
aumentar la rentabilidad de sus acciones amortizándolas, ocultando algunos
costes, y a través del empleo de varias mediciones creativas de la
contabilidad.
-
Reputación. Muchas empresas deberían luchar por conseguir una buena fama La mejora de
la reputación de las compañías debería incluir cuatro subojetivos: (1) ser el
suministrador preferido por los clientes, (2) ser la empresa preferida por los
trabajadores, (3) ser el socio elegido por los canales de distribución y (4)
ser la compañía preferida por los inversores. La mejora de su reputación
ayudará a la compañía a conseguir su objetivo primario: conseguir un
rendimiento superior al coste del capital.
Una vez que las empresas
hayan clarificado su(s) objetivo(s) deberán desarrollar también objetivos
corporativos, de divisiones de negocio, y de los distintos departamentos. Estos
objetivos dirigen el proceso planificador e incorporan incentivos y premios.
Peter Drucker, padrino del concepto dirección
por objetivos, lamenta sin embargo el siguiente hecho: “La dirección por
objetivos funciona si se conocen los objetivos. En el 90 por ciento de las
ocasiones no se conocen”.
Yogi Berra, el famoso
jugador de béisbol de los Yankees de Nueva York avisa: “Si usted no sabe dónde
va, es muy posible que termine en cualquier otro lugar”. Entonces, ¿cómo se
establecen los objetivos? Su respuesta no ayuda mucho: “Cuando llegues a una
bifurcación en el camino, tómala”.
Piense cuidadosamente en
sus objetivos y metas. Por ejemplo, la velocidad es útil sólo si se corre en la
dirección correcta. Un piloto a trvés del teléfono interno, decía: “Tengo
buenas y malas noticias. En primer lugar, las malas: no sé dónde vamos. Ahora
las buenas: vamos los más rápidos”.
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