Precio
Price
Oscar Wilde observó una
diferencia entre precio y valor: “Un cínico es una persona que sabe los precios
de todo y el valor de nada”. Un hombre de negocios comentó a Kotler que su
aspiración era conseguir el precio más alto para su producto.
¿Cuál debería ser el
precio de su producto? Un antiguo proverbio ruso dice: “Hay siempre dos necios
en cada mercado, uno pide un precio demasiado bajo y el otro uno demasiado
alto”.
Si baja mucho el precio
se elevan las ventas, pero se reduce el margen de beneficios. Además, esto
atrae a los clientes equivocados, aquellos que cambiarán de producto para
ahorrarse tres céntimos de euro. Atraerá también competidores que igualarán o
reducirán el precio, aún más, e incluso perjudicará la imagen que tienen los
clientes del producto. De hecho, aquellos que venden por menos probablemente
conocen cuál es el verdadero valor de sus productos.
Si sube demasiado los
precios se puede perder tanto la venta como el cliente. Peter Drucker añade
otro precepto: “La veneración a los precios altos siempre crea un mercado para
un competidor”.
El enfoque más habitual
para establecer un precio es determinar el coste y añadir el margen de
benericio. Sin embargo, los costes no guardan ninguna relación con el valor que
perciban sus clientes. Sus costes sólo le ayudarán a saber si puede fabricar o
no el producto.
Una vez que haya
establecido el precio, no lo use como argumento de venta. Para conseguir la
venta, hable del valor de su producto. Como observó Lee Iacocca: “Cuando el
producto es el adecuado, no se necesita ser un gran vendedor”. Jeff Bezos, de
Amazon, dijo: “No me preocupan los que reducen su precio un 5 por ciento. Me
preocupan los que pueden ofrecer una mejor experiencia”.
Por lo tanto, ¿cuál es la
importancia del precio? Christopher Fay, del Juran Institute puntualizó: “En el 70 por ciento de los estudios de
mercado, el precio se sitúa en primera o segunda posición como el atributo con
el cual los clientes se sienten más insatisfechos. ¡Ni el 10 por ciento de los
que gustan cambiar de marca estaban motivados por el precio!”.
La globalización, la
hipercompetencia e Internet están reestructurando los mercados y los negocios.
Estas tres fuerzas actúan incrementando la presión bajista de los precios. La
globalización empuja a las compañías a producir en los lugares más baratos y
traer sus productos de países con precios inferiores a los de sus mercados domésticos.
La hipercompetencia hace que varias compañías puedan luchar por un mismo
cliente, lo que acarrea reducciones de precios. Internet facilita la
comparación de precios y el movimiento hacia la mejor oferta. El reto del
marketing es encontrar formas de mantener los precios y la rentabilidad,
teniendo en cuenta estas macrotendencias.
Las principales
respuestas parecen estar en mejorar la estrategia de segmentación, en construir
y gestionar las marcas adecuadamente, y en una gestión superior de las relaciones
con los clientes.
Conceptos relacionados:
Marketing mix, 4 Ps,
Preguntas de comprensión:
¿Cómo se determina el precio de venta de un diario?
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Fred Crawford y Ryan
Mathews han sugerido recientemente cinco posibles posicionamientos: producto, precio, facilidad de acceso, valor
del servicio añadido y experiencia con los consumidores*. Basándose en su
estudio sobre compañías exitosas, llegaron a la conclusión de que una compañía
líder dominaría uno de ellos, tendría
unos resultados superiores a la media en un segundo (diferenciación), y estaría a la par
de la industria con respecto a los otros tres. Por ejemplo, Wal-Mart domina
en precio, se diferencia en producto (ofrece una gran variedad), y puntúa como
la media en facilidad de acceso, valor del servicio añadido y experiencia con
los consumidores. Crawford y Mathews mantienen que una compañía estría por
debajo del óptimo si intenta ser el mejor en más de dos posicionamientos.
El mejor posicionamiento
lo tienen aquellas compañías que han logrado ser únicas y son muy difíciles de
imitar. Nadie ha copiado con éxito a IKEA, Harley Davidson, Southwest Airlines
o Neutrogena. Estas empresas han desarrollado cientos de procesos específicos
para dirigir su negocio. Su forma exterior puede ser copiada, pero no el
trabajo interno.
Las empresas que no
tienen un posicionamiento único pueden conseguir algún resultado recurriendo a
la estrategia “número dos”. A Avis se le recuerda por su eslogan: “Somos número
dos. Seguimos esforzándonos”. Y a 7-Up se le recuerda por su estrategia de
“No-Cola”.
Como alternativa, una
empresa puede reclamar que pertenece al club exclusivo de los líderes de su
industria: las Tres Grandes Firmas de Automóviles, las cinco Grandes Firmas
Contables. Pueden explotar el aura que se crea por el hecho de pertenecer al
círculo de los líderes, el cual ofrece productos y servicios de más alta
calidad que los de fuera del círculo.
El no posicionarse
funcionará para siempre. Las empresas deben reevaluar el posicionamiento de sus
marcas más importantes, conforme van ocurriendo cambios en el mercado, la
competencia, la tecnología y la economía. Las marcas que están perdiendo cuota
de mercado necesitan reposicionarse. Esto debe hacerse con cuidado. Los cambios
en el posicionamiento harán que pierda algunos de los clientes a los que les
gusta la marca tal y como es en ese momento. Si Volvo, por ejemplo, pone menos
énfasis en la seguridad y más en el diseño, podría decepcionar a los fans de
Volvo que tienen una mente más práctica.
Conceptos relacionados:
Preguntas de comprensión:
* Al Ries y Jack Trout, Posicionamiento: la batalla por su mente,
Madrid, McGraw-Hill, 1997.
** Michaell Treacy y Fred
wiersema, La disciplina de los líderes del mercado, Colombia, Norma, 1997.
*** Fred Crawdord y Ryan
mathews, El mito de la excelencia,
Madrid, Urano, 2003.
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