Plan de
Marketing
Marketing Plans
Su empresa necesita una
visión, la visión demanda una estrategia, la estrategia requiere un plan y el
plan requiere acción. Un proverbio japonés dice: “Visión sin acción es un
sueño. Acción sin visión una pesadilla”.
Por ello, es necesario
preparar un plan de marketing detallado. Pero tiene más sentido llamarlo plan
de batalla. Su plan debería darle la confianza de que ganará la guerra antes de
empezar la primera batalla. Si no está introduciendo algo mejor, más nuevo, más
rápido o más barato, no debería entrar en el mercado.
Un pland e marketing
consta de seis etapas: análisis de la situación, objetivos, estrategia,
tácticas, presupuesto y control.
1.- Análisis de situación: En esta fase la compañía examina las variables de
macroentorno (económicas, político-legales, socio-culturales, tecnológicas) y
las de microentorno (la propia compañía, la competencia, los distribuidores y
los proveedores). La empresa lleva a cabo un análisis SWOT (puntos fuertes y
débiles, oportunidades y amenazas). Según Kotler, este análisis debería
llamarse en realidad un análisis TOWS (amenazas, oportunidades, debilidades y
puntos fuertes), porque el orden debería ser de fuera hacia dentro, en vez de
dentro hacia fuera. Puede que el análisis SWOT haga excesivo énfasis en los
factores internos y limite la identificación de amenazas y oportunidades del
entorno a sólo aquellas que se ajustan a los puntos fuertes de la empresa.
2.- Objetivos: Partiendo del análisis de la situación, la compañía define objetivos, los
clasifica, y establece metas y un programa para lograrlas. La empresa también
fija objetivos con respecto a los accionistas, la reputación de la compañía, la
tecnología y otros asuntos de su interés.
3.- Estrategia: Las metas se pueden alcanzar por varios caminos. El trabajo de esta etapa
consiste en elegir el modo de acción más efectivo para la consecución de los
objetivos.
4.- Tácticas: Hay que detallar el efecto de la estrategia con respecto a cada una de las
4P, y también un calendario que indique las acciones a desarrollar y las
personas concretas que van a llevar a cabo el plan.
5.- Presupuesto: Las acciones y actividades que plantea la empresa implican gastos que se
suman al presupuesto que la compañía necesita para conseguir sus objetivos.
6.- Seguimiento: La empresa debe tener períodos de revisión y medidas que revelen si está
progresando hacia la meta. Si se producen desviaciones, la compañía debe
revisar sus objetivos, estrategias o acciones para corregir la situación.
Para facilitar el proceso
de planificación, la empresa debería disponer de un formato estandarizado donde
escribir el plan. Este formato de plan ha de ser utilizado por todas las
divisiones y grupos de productos. Esto hará posible la revisión, comparación y
evaluación de los planes por la oficina de planificación estratégica. Una gran
empresa multinacional tiene una oficina de planificación que puntúa todos los
planes, antes de que sean aprobados. La oficina aplica criterios como los siguientes:
-
¿Está
razonablemente completado el análisis de situación?
-
¿Son las
metas razonables y alcanzables, en vista de los resultados obtenidos en el
análisis situacional?
-
¿Parece la
estrategia la adecuada para conseguir las metas establecidas?
-
¿Estarán las
tácticas en línea con la estrategia propuesta?
-
¿Es la tasa
de rendimiento de la inversión suficiente y creíble?
Los planes deficientes se
devuelven a la división o a los responsables de grupos de productos para ser
revisados de acuerdo con las notas sugeridas. El uso de un programa informático
estándar para la planificación hace más fácil la revisión de los planes, en
caso de críticas o circunstancias imprevistas. En un caso avanzado, la empresa
construye un modelo par estimar cómo afectan a las ventas y beneficios,
hipotéticas revisiones en el presupuesto de publicidad, tamaño de la fuerza de
ventas o precios. El grupo Hudson River, por ejemplo, ha desarrollado simuladores de estrategias de marketing
para ayudar a diferentes compañías a asignar los recursos de marketing, de la
mejor forma posible.
La ventaja de planificar
se encuentra menos en el plan en sí mismo que en el proceso de planificación.
Dwight Eisenhower señalaba: “Siempre he encontrado que los planes eran
inútiles, pero el proceso planificador resulta indispensable en la preparación
para la batalla”.
Ningún plan de batalla
sobrevive la primera batalla. Necesitará revisión constante conforme la batalla
se desarrolla. Quizás tenga que rediseñar su avión mientras esté aún en el
aire.
Asegúrese de que no
invierte más tiempo haciendo planes que consiguiendo resultados. El profesor
James Brian Quinn apuntaba: “Una muy buena planificación corporativa.. es como
el ritual de la danza de la lluvia. No tiene efecto alguno sobre el clima”. El
plan de batalla no es nada, a menos que se convierta en trabajo. Kotler
recomienda plantear su trabajo y trabajar el plan. Los planes de marketing no
producirán ningún beneficio si no se implementan. Pero no confunda movimiento
con acción.
Según Kotler, las empresas
ganadoras son aquéllas que hacen más veces lo correcto (eficacia) y lo hacen
mejor (eficiencia).
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